El mismo soldado que ronca,
el mismo soldado que disparó
antes de tiempo,
el mismo soldado que recibe cartas
perfumadas,
el mismo soldado que derramó
el salero en la olla,
el mismo soldado que delató a un soldado,
el mismo soldado que esta noche
vigila a distancia al enemigo
haciendo guardia en la trinchera:
los otros
calientan sus manos en el fuego,
lo miran y esperan.
El plomo ingresa por la espalda,
el fusil sonó como suena un ronquido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario